Se acaba un año revuelto.
Para los que trabajamos en el sector financiero, un año inolvidable que va a estar en los futuros libros de texto de economía.
En lo personal, el año fue particularmente difícil por los numerosos escollos profesionales que aparecieron en el camino. Pero septiembre me trajo a Elisa, que me quitó la mente de las dificultades de la máquina de moler carne.
Haciendo un recuento de lo más importante del año, me quedo con:
- La crisis financiera mundial. En EEUU, Europa y Japón está el despelote, muchos perdiendo el trabajo, la casa, los ahorros
