Nada mejor que mezclar política y teoría económica. Y resulta. El 2005 funcionó.
Acá en la oficina el año pasado empezamos a jugar con el tema.
Cuando Frei estaba en 2% yo escogía comprarme en Frei. Ahora dudo si venderme.
Lo bueno de la bolsa es que te obliga a apostar por lo que dice tu mente o tu bolsillo, no tu corazón (pon tu plata donde está tu boca, dicen por aquí). Hoy por ejemplo yo me vendería en MEO, aunque voy a votar por él. Pero me vendería después de la CEP.
